Un matrimonio de Crespo denunció que fueron estafados por un escribano de Paraná y otras personas que les vendieron un campo en El Solar, por el camino rural de la escuela Antequeda. La venta fue por una suma de $4 millones. Cuando los compradores se acercaron al lugar, constataron que el inmueble tenía otro propietario. El caso quedó en manos del fiscal de Paraná Martín Wasinger, quien en las últimas horas encabezó un allanamiento en la escribanía involucrada.
La Sexta dialogó con la abogada Verónica Valdéz, quien junto al abogado Horacio Ramón Barreto, representan al matrimonio que denunció estafa. La letrada comentó que "en el mes de agosto patrocinamos al matrimonio del señor Smith y la señora Weigandt que manifiestan que fueron estafados por una suerte de asociación ilícita. Esta asociación estaría conformada por un escribano de Paraná, un corredor inmobiliario y una persona que operaba como un comisionista, que era de Buenos Aires". "Los nombres aún no se pueden dar porque la investigación recién comienza", aclaró.
En ese sentido, contó que "este matrimonio vio en redes sociales la promoción de la venta de un inmueble con varias hectáreas en El Solar. Contactan a la inmobiliaria de San Benito y comienzan las tratativas previas. Esto sucede a finales de 2018. Luego el comisionista les manifesta que les va a vender el campo en dos etapas: en la primera debían depositar el 50% del valor del inmueble y, más adelante, el otro 50%. Así, se reúnen en la escribanía de Paraná y allí hacen entrega de una seña y se comprometen a acompañar el resto luego".
Agregó que "en 2019 terminan de pagar $4 millones de pesos por 425 hectáreas" y que, entonces, los falsos vendedores les manifiestan que el campo estaba arrendado y que el contrato terminaba en julio de 2021. "Cuando se acercan al campo se encuentran con la realidad: había una persona cuidando que le manifiesta que el dueño es de Rosario y que no tenía voluntad de vender. Eso generó el alerta en el matrimonio, que nos contrata para que efectuemos las tareas investigativas".
Valdéz señaló que "en la causa demostramos que el titular registral del inmueble no es la persona que en la escribanía figuró como tal; que los pagos de los impuestos también están a nombre de otra persona; y se acredita que fue una estafa".
Finalmente, indicó que la Fiscalía se hizo de los celulares de los denunciados y los damnificados para realizar un peritaje informático en búsqueda de prueba para la causa y que recientemente hubo un allanamiento en la escribanía donde se realizó la operación, donde se secuestraron materiales de interés para el caso.













