La senadora provincial Nancy Miranda (PJ Federal) anunció este miércoles, durante la sesión de la Cámara de Senadores de Entre Ríos, que dejará de integrar el bloque del Partido Justicialista para conformar un monobloque denominado Frente Cimarrón. La decisión se produce días después de que votara a favor de la reforma jubilatoria impulsada por el gobierno de Rogelio Frigerio, una postura que profundizó su distanciamiento del peronismo.
Con este movimiento, Miranda sigue el camino que había iniciado la senadora Gladys Domínguez, quien también abandonó el bloque justicialista para conformar el espacio Peronismo Federal. La nueva reconfiguración altera nuevamente el equilibrio político en la Cámara alta provincial.
Al comienzo de la gestión del gobernador Rogelio Frigerio, la oposición contaba con mayoría, con nueve bancas frente a ocho del oficialismo. Sin embargo, la salida de Domínguez había generado un empate entre ambos sectores y, en distintas votaciones, la legisladora por el departamento Feliciano terminó acompañando al oficialismo, como ocurrió recientemente con la reforma previsional. Ahora, con la salida de Miranda del bloque justicialista, el PJ vuelve a perder peso parlamentario.
La relación entre Miranda y el bloque peronista venía deteriorándose desde 2025. En aquella oportunidad, la senadora se abstuvo durante la votación que habilitó la creación de la Obra Social de Entre Ríos (OSER), organismo que reemplazó al histórico Instituto Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (Iosper). Esa abstención resultó determinante para que el oficialismo alcanzara la mayoría necesaria para aprobar la iniciativa.
Las diferencias se profundizaron durante el debate de la reforma jubilatoria. En esa sesión, Miranda presentó una propuesta para modificar el proyecto, pero fue desautorizada públicamente por el presidente del bloque justicialista, Marcelo Berthet, lo que dejó en evidencia la fractura interna. Finalmente, la legisladora acompañó con su voto la iniciativa impulsada por el gobierno provincial.
Ese respaldo abrió otro frente de conflicto para la senadora. Antes del tratamiento de la reforma, el Congreso Provincial del Partido Justicialista había resuelto que cualquier legislador que votara a favor del proyecto sería pasible de expulsión del partido. Tras la aprobación de la ley, el Tribunal de Disciplina del PJ comenzó a intervenir para ejecutar esa sanción, por lo que Miranda enfrenta ahora un proceso partidario que podría derivar en su expulsión formal de la fuerza política.












