"Prefiero decirles una verdad incómoda antes que una mentira confortable", sostuvo al final de su mensaje, que por primera vez no se hizo ante la Asamblea Legislativa, donde juró y recibió los atributos de mando, sino en las escalinatas del Congreso, frente sus seguidores que se dieron cita en la plaza. Tras prometer ajuste, encomendó la suerte de su gobierno a "las fuerzas del cielo".