Por: Elías Moreira Aliendro
Gabriela Monzón, madre de Gisela López -víctima de feminicidio en Santa Elena-, se refirió a la nueva dilación en la causa de su hija, en la que la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia admitió el recurso de queja de la defensa, trámite que podría demorar meses o años en resolverse. Envuelta en llanto, la mujer expresó: "Yo ya no sé qué decir, qué más hacer, a quién creer". "Confío en Dios en que algún día se pueda hacer justicia y puedan pagar los que hicieron esto", dijo en diálogo con La Sexta.
La mujer estuvo el martes en Paraná reuniéndose con distintas autoridades para plantear la necesidad de justicia. "El secretario del procurador nos dijo otra cosa, que con el recurso de queja la causa bajaba igual para el nuevo juicio, pero que como se jubiló uno de los jueces, tomar la decisión de votar para elegir otro o poner un suplente llevaba mucho tiempo, que había que esperar", contó.
"Nosotros, con esa noticia fuimos a reunirnos con la ministra de Justicia, Rosario Romero, y le comentamos algunas situaciones sobre el trabajo del fiscal", señaló y precisó: "El fiscal nos llama a nosotros para que busquemos testigos, y la ministra nos dijo que no era trabajo nuestro. Además le comentamos que muchos testigos no fueron citados, como los amigos de la escuela de Gisela, o la pareja de Elvio Saucedo -imputado-, o la madre de "Matute" -Matías Vega, otro de los imputados-; nunca los llamaron a declarar", señaló.
Además, la mujer indicó: "No sé para qué el fiscal la sacó del caso a Rocío Altamirano, si él sabe que ella sabía lo que pasó con mi hija. Fue sacada por violencia de género y está sentada en la vereda, cruzás y se te cagan de risa, la madre y todos, y no es así porque Gisela tenía el mismo derecho a vivir que todos y hoy no está con nosotros", lamentó.
Gabriela Monzón dijo que el único modo que encuentra para matizar el dolor es el trabajo que realizan con su familia en el barrio para ayudar a los demás. "Hacemos el trabajo en el merendero para ayudar a la gente, tenemos a Gisela presente todos los días y nos duele que ella no esté acá. Nadie sabe lo que es no tener una hija, el dolor que uno lleva y tratar de ayudar a otra gente que realmente necesita nos ayuda", dijo.
Con esta noticia de la dilación de la causa, la mamá de Gisela sostuvo: "Nosotros ya no sabemos qué hacer, y esto nos pone muy mal, porque uno hace todo lo que puede para que el caso se resuelva pero sabemos que hay otros que no quieren que se esclarezca esto; ya no sabemos a quién creerle porque todos te mienten; hasta hablamos con el gobernador y no sabemos que más hacer".
"Ya no sé qué decir, a quién creer, confío en Dios en que algún día se pueda hacer justicia y puedan pagar los que hicieron esto", concluyó la mujer, conmovida.













