Kimey Rivero, la joven de 22 años oriunda de Santa Elena que recibió un trasplante bipulmonar y ahora atraviesa un "rechazo crónico" de los órganos, se encuentra internada en la terapia intensiva de la Fundación Favaloro desde el último viernes a la espera de un retrasplante que salve su vida.
"Ya está en lista electiva; lo que sigue ahora es que la pongan en Emergencia para que llegue más rápido el retransplante. Está despierta pero cuando el dolor y los nervios son muchos, le ponen morfina. No camina ni para ir al baño, el solo hecho de sentarse la agota aún con el respirador", contó a La Sexta su madre, Paola Aguirre.
"Como mamá, quiero pedir que tomemos conciencia sobre la donación de órganos tanto de adultos como de niños: transformar el dolor de la pérdida de un ser querido y calmar el dolor de alguien que espera una oportunidad para seguir viviendo", expresó. "Hoy me toca acompañar de nuevo a mi hija en este momento a la espera de un acto de caridad realmente, como es donar a pesar del dolor. Todos l@s que esperan un transplante esperan un gesto tan noble y bondadoso. Los médicos hacen posible el procedimiento y Dios hará el resto", concluyó.














