Foto: gentileza Nicolás Ríos
Por: Elías Moreira Aliendro
Gisela López es una herida abierta que le duele a Santa Elena, a Entre Ríos y a la Nación, que ofrece medio millón de pesos para dar con los responsables de su muerte.
Este jueves 22 de marzo, cuando se cumplen un año y once meses de que la joven de 19 años fue vista con vida por última vez cuando volvía de la escuela, habrá novedades en el caso judicial por su brutal feminicidio, que permanece impune. Los jueces Marcela Davite de Acuña, Marcela Beatriz Badano y Hugo Daniel Perotti del Tribunal de Casación Penal de Paraná serán los encargados de revisar la sentencia en primera instancia y definir el destino de los imputados absueltos por la muerte y violación de la víctima: Mario y Elvio Saucedo, Matías Vega y Rocío Altamirano.
"Voy a Paraná con Gabriel, con Jorge, con mis hijas", con toda la familia, según le contó a La Sexta Gabriel Monzón, mamá de Gisela López. "El fiscal -Santiago Alfieri- nos puso una traffic", dijo, por lo que podrán presenciar la audiencia de Casación que está prevista para las 9 de la mañana en los Tribunales de la capital provincial.
Sobre las expectativas que tiene, la mujer, que este miércoles repartió y pegó volantes una vez más junto a su familia por el centro de Santa Elena, expresó que tiene sentimintos encontrados. "Vamos con esperanzas, pero también con desconfianza por lo que pasó la otra vez; vamos a ver qué pasa", resumió.
Y confió, cansada de luchar: "Yo me conformo con que la investigación siga y ellos queden imputados, que sigan investigados, porque si quedan libres de culpa y cargo, no sé cómo vamos a poder seguir viviendo acá", en el barrio 120 Viviendas, de donde los absueltos son vecinos.
Sin embargo, advirtió que si la Justicia vuelve a fallar en sintonía con la primera sentencia, todavía le quedan fuerzas para dar batalla por la memoria de su hija. "Espero que la Justicia tome una buena decisión, pero si no, no vamos a bajar los brazos, hasta que nos den una respuesta, tanto a nivel provincial como nacional", afirmó.
MEDIO MILLÓN DE ESPERANZAS
Desde que el Ministerio de Seguridad de la Nación emitió una recompensa de $500.000 para quienes aporten datos fehacientes que permitan dar con los responsables del feminicidio, la familia se ha encargado de difundirlo por todos los canales posibles, con la esperanza de que surja algún nuevo dato que arroje luz en el caso. Pero no ha sido suficiente. "Entregamos el cartel de la recompensa porque hay mucha gente que no se enteró, porque no tiene Facebook, no escuchó la radio, o porque acá sólo dos radios pasaron el aviso. Cuando fui la semana pasada a Hernandarias, nadie sabía", lamentó Gabriela.
"Hoy en día necesitamos el apoyo de todos, de Santa Elena, de La Paz, de Paraná, que nos acompañe y nos ayude la gente de todos lados", imploró. Y contó: "A nosotros nos queda el dolor: todos los días estamos pendientes de que mis hijas avisen cuando salen de la escuela, va Jorge y las busca".
Sea lo que sea que los jueces resuelvan, nada devolverá a Gisela ni quitará definitivamente el dolor, pero saldar la deuda que la Justicia tiene con el pueblo de Santa Elena sí ayudará a confiar un poco más en ella, a matizar el miedo y a sentir la tranquilidad y el respaldo que no otorga la impunidad. "Lo único que queremos es que se haga justicia y que se sepa la verdad de lo que pasó, para poder vivir en paz", concluyó Gabriela.

EL CASO
Gisela López, de 19 años, fue hallada asesinada en El Bajo de Santa Elena a 168 metros de su casa, el 10 de mayo de 2016 tras 18 días de intensa búsqueda. Había desaparecido la noche del 22 de abril de ese año cuando volvía de la escuela.
Por el brutal feminicidio que conmocionó a la provincia y al país y que despertó la segunda marcha #NiUnamenos a nivel nacional, imputaron a cuatro personas: los vecinos ladrilleros Mario y Elvio Saucedo -padre e hijo-, Matías Vega y su pareja, Rocío Altamirano.
La única mujer imputada no fue acusada por entender la fiscalía que había encubierto el crimen y cometido falso testimonio en el marco de una situación de violencia de género ejercida por Vega.
Los otros tres imputados, que sí fueron acusados por el abuso sexual y posterior feminicidio de Gisela, fueron absueltos de culpa y cargo por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná el 16 de mayo de 2017.
Tras quedar impune el crimen en primera instancia, el Ministerio Público Fiscal recurrió la sentencia y la resolución del caso judicial quedó en manos del Tribunal de Casación Penal de Paraná.



Fotos: gentileza Nicolás Ríos














