El sacerdote Darío González se despidió de la comunidad de la Iglesia Nuestra Señora de La Paz, luego de seis años en el lugar. El cura tuvo su misa de despedida el 28 de febrero, ya que desde el 7 de marzo comenzará a desempeñarse en la Parroquia San Francisco de Borja, en Paraná. El traslado lo dispuso el arzobispo Alberto Puiggari.
Este lunes, el cura dijo a través de sus redes sociales que "han sido 6 años de mucho aprendizaje, de luchas y esfuerzos; de caídas y de nuevas oportunidades; de errores y aciertos; de sueños anhelados y de sueños hechos realidad; de encuentros y desencuentros. Aquí (entre ustedes, gracias a ustedes) crecí, maduré, me fortalecí, envejecí un poco, me empaqué, me amigué, me ilusioné, me divertí. Me conmoví y me emocioné con sus historias de vida y me sentí edificado con sus testimonios de fe, de generosidad y de servicio".
Entonces, el cura Tropini, junto al entonces diácono y hoy sacerdote González, iban manejando una camioneta Nissan en dirección norte-sur cuando, al intentar cruzar un puente badén, se encontraron con una familia que venía a bordo de una moto en dirección este-oeste.
La camioneta Nissan habría girado bruscamente en U –hubo versiones que indicaban que uno de los sacerdotes estaba aprendiendo a manejar—y se produjo la colisión, que terminó con la familia que se conducía en la moto al fondo de un zanjón.
Leticia y José Ieno iban junto a su pequeña hija Sol, de apenas tres años. La pareja sufrió heridas leves, pero la pequeña no pudo soportar las graves heridas que sufrió, y falleció a la semana, en el Hospital Materno Infantil San Roque, en Paraná, adonde había sido derivada.
La moto en la que viajaban los tres cayó varios metros abajo, al fondo de un arroyo.
Cuando González se ordenó sacerdote y ofició su primera misa en La Paz, a mediados de 2016, un grupo de personas fue hasta el templo y lo escrachó.

















