El intendente de Bovril, Fabián Valenzuela, autorizó de manera excepcional a la Parroquia San Miguel Arcángel a celebrar dos misas en la semana que va del 20 al 28 de septiembre; y cuatro misas el 29 con una cantidad máxima de 50 personas, en el marco de la celebración del Santo Patrono de la Provincia y de la Parroquia local.
El permiso llegó luego de un encuentro que mantuvo este miércoles el jefe comunal con el cura párroco Marcelo Bravo y Oscar Heit, miembro de la Comisión de la Parroquia San Miguel.
La autorización quedó plasmada en el decreto Nº 209, en el que se recordó el gobernador Gustavo Bordet, por medio del decreto Nº 163, autorizó actividades religiosas en el territorio provincial, a excepcion de las localidades con transmisión de coronavirus por conglomerado. También se citó el decreto Nº 169 con el que se autorizaron la celebración de misas, bautismos y similares.
En el decreto, el intendente estableció que "cada celebración deberá realizarse con un intervalo de tiempo que permita higienizar el templo de manera adecuada y conforme a las normativas y recomendaciones establecidas".
Asimismo, en el artículo 3º de la norma se autorizó la habilitación comercial de manera excepcional a la comisión de la Parroquia a fin de costear los gastos de culto, "respetando los correspondientes protocolos de prevención de Covid-19, quedando totalmente excluidos vendedores ambulantes, stand de ferias y todo comerciante ajeno a la misma".

Según la liturgia católica, es el líder de los ejércitos de Dios; el Arcángel que representa el Poder de Dios. Su nombre significa “¿Quién es semejante a Dios?” Cuando los ángeles malos se rebelaron, Él fue el que habló diciendo esas palabras. Por su humildad derrotó a Lucifer en esta primera batalla, quien fue arrojado del Cielo.
Él es uno de los siete espíritus que están ante Dios, profetizado en el Apocalipsis para derrotar a Satanás en la batalla final entre el bien y el mal. Guerrero que ayuda a los hijos de Israel. Al principio de la historia de la iglesia cristiana, llegó a ser considerado como el ayudante de los ejércitos de la iglesia contra los paganos y contra los ataques del Diablo.
Él guarda el secreto de la poderosa palabra por cuya expresión Dios creó el cielo y la tierra y fue “el ángel que habló a Moisés en el monte Sinaí” (Hechos 7:38). Las numerosas representaciones de Miguel en el arte reflejan su carácter de guerrero: se le muestra con una espada, en combate o triunfo sobre un dragón, a partir de la historia del Libro de la Revelación (Apocalipsis).














