Una bicicleta rosada que formó parte de muchos años de la vida del músico entrerriano Reynaldo Oscar Benavidez se convirtió en canción. El autor cuenta su recorrido diario hacia el bar del barrio y cómo ella lo acompañó en sus mejores días. Luis Cesar Barros compuso la melodía.
El músico instrumentista en guitarra y charango, Luis Cesar Barros, fue quien le puso melodía a la profunda letra. Es oriundo de San Benito, Paraná y hace más de cinco años,integra el grupo musical de Diamante y Strobel, “Dueños del Silencio”, integrado por Alberto Edgardo Diez en voz y guitarra, Francisco Javier Barros Minatta en guitarra, bajo, segundo charango y bombo, Víctor Muñoz en percusión, Jorge Luis Casas en batería. El repertorio de Dueños del Silencio está conformado, en su mayoría, por temas de autoría de Luis César Barros en letra y música, que han llevado a grabación y video, los que se pueden ver y escuchar en distintas plataformas como Spotify, Facebook, YouTube.
La canción completa
Sud América y Don Bosco, recostada contra un árbol
Me esperaba calladita para llevarme a la casa
Después de varias copitas, que había tomado yo
Así era mi bicicleta, la Rosadita Veloz.
Ella siempre me esperaba
Yo ni bolilla le daba.
Aunque a veces no entendía
¿Por qué te hacías la pesada?
otras veces livianita el semáforo alcanzabas
era muy clara la cosa, esperabas o apurabas
Así siempre me llevabas
Yo ni bolilla te deba.
Marchaste por Blas Parera
y doblaste en Almafuerte
del Oeste hasta el Este
me llevabas mi Rosada
con el manubrio agachado
Yo ni bolilla te daba.
Perdido pensaba yo
¿por dónde mi bici andaba?
olor a frutas y verduras
Me hace saber que ya estaba
Pasando frente al Charrúa.
Rosadita me llevabas
Un reflejo de Acero me hace girar a la izquierda
Doblando por Jorge Luis Borges y para que no me pierda
Nutriéndome de poetas y muchas calles famosas
Con mi bici Rosadita entramos al barrio Las Rosas.
Al pasar por calle TurI
un Ford hace rugir el Gurí
Te pusiste colorada
y te desarmaste allí.
Calladita me llevabas
Yo ni bolilla te daba.
Tuve que cargarte al hombro
hasta el barrio 4 de Julio.
Porque lo quiso el destino
Que fuera tu estación final
Mi Rosadita Veloz
fiel amiga bicicleta
A todas partes me llevabas
yo ni bolilla te daba.
Fuente: Diario Uno.














